Del Diario de Santa Faustina, 1745
La Palabra se hace Carne, Dios habita entre nosotros, la Palabra de Dios, Misericordia encarnada. Por tu humillación nos has elevado a Tu Divinidad. Es el exceso de Tu amor, es el abismo de Tu Misericordia. Los cielos están asombrados por este exceso de Tu amor. Ahora nadie tiene miedo de acercarse a Ti. Tú eres el Dios de la Misericordia,(...) Tú eres nuestro Padre y nosotros, por Tu gracia, somos tus hijos. Glorificada sea tu misericordia, porque has dignado descender entre nosotros


























