25 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 83

 

Escribe esto: Antes de venir como el Juez Justo, vengo como el Rey de Misericordia. Antes de que llegue el día de la justicia, les será dado a los hombres este signo en el cielo. Se apagará toda luz en el cielo y habrá una gran oscuridad en toda la tierra. Entonces, en el cielo aparecerá el signo de la cruz y de los orificios donde fueron clavadas las manos y los pies del salvador, saldrán grandes luces que durante algún tiempo iluminarán la tierra. Eso sucederá poco tiempo antes del último día. 

 

 



 

24 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 163

 

Deseo transformarme completamente en Tu misericordia y ser Tu reflejo viviente, oh Señor. Que el más grande de todos los atributos divinos, el de Tu insondable misericordia, pase a través de mi corazón y mi alma hacia mi prójimo.

Ayúdame, oh Señor, para que mis ojos sean misericordiosos, de modo que nunca sospeche ni juzgue por las apariencias, sino que busque lo que es bello en el alma de mi prójimo y acuda en su ayuda.

Ayúdame, para que mis oídos sean misericordiosos, de modo que esté atento a las necesidades de mi prójimo y no sea indiferente a sus dolores y lamentos. Ayúdame, oh Señor, para que mi lengua sea misericordiosa, de modo que nunca hable negativamente de mi prójimo, sino que tenga una palabra de consuelo y perdón para todos.

Ayúdame, oh Señor, para que mis manos sean misericordiosas y estén llenas de buenas acciones, de modo que solo haga el bien a mi prójimo y tome sobre mí las tareas más difíciles y fatigosas.

Ayúdame, para que mis pies sean misericordiosos, de modo que me apresure a socorrer a mi prójimo, venciendo mi propio cansancio y fatiga. Mi verdadero descanso está en el servicio a mi prójimo.

Ayúdame, oh Señor, para que mi corazón sea misericordioso, de modo que yo mismo sienta todos los sufrimientos de mi prójimo. No le negaré mi corazón a nadie. Seré sincera incluso con aquellos que, lo sé, abusarán de mi bondad. Y me encerraré en el Corazón misericordiosísimo de Jesús. Soportaré mi propio sufrimiento en silencio. Que Tu misericordia, oh Señor, repose sobre mí.

+Tú mismo me mandas ejercitar los tres grados de la misericordia. El primero: el acto de misericordia, de cualquier tipo que sea. El segundo: la palabra de misericordia; si no puedo llevar a cabo una obra de misericordia, ayudaré con mis palabras. El tercero: la oración; si no puedo mostrar misericordia con hechos ni palabras, siempre puedo hacerlo mediante la oración. Mi oración llega incluso allí donde no puedo llegar físicamente.

Oh Jesús mío, transfórmame en Ti, porque Tú puedes hacerlo todo

 

 



 

23 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 1625

 

He empezado la santa Cuaresma tal y como deseaba Jesús, abandonándome plenamente a su santa voluntad y aceptando con amor todo lo que me envíe. No puedo hacer mayores mortificaciones por estar muy débil. La larga enfermedad ha agotado completamente mis fuerzas. Me uno a Jesús a través del sufrimiento. Cuando medito su dolorosa Pasión, disminuyen mis sufrimientos físicos. 

 

 


 


22 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 1248

 

Hacer reparación por: El pecado de los sentidos: mortifico el cuerpo y ayuno según el permiso que tengo; el pecado de soberbia: rezo con la frente apoyada en el suelo; el pecado del odio: rezo y hago una obra de caridad a la persona con la cual tengo dificultades, y así, según la clase de pecados conocidos, satisfago la justicia de Dios con una mortificación.

 

 


 


 

21 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 180

 

El primer atributo que el Señor me reveló es Su Santidad. (...) El segundo atributo que el Señor me reveló es Su Justicia. (...) El tercer atributo es Amor y Misericordia. Y comprendí que el Amor y la Misericordia son el atributo más grande. Unen a la criatura con el Creador.

 

 


 

 

 

20 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustiana, 576

 

Jesús, ¿cuál es el motivo por el que escondes Tu Majestad, has abandonado el trono del cielo y estás con nosotros? El Señor me contestó: “Hija Mía, el amor Me ha traído y el amor Me detiene. Oh hija Mía, si tú supieras qué gran mérito y recompensa tiene un solo acto de amor puro hacia Mi, morirías de gozo. Lo digo para que te unas a Mi constantemente a través del amor, porque éste es el fin de la vida de tu alma; este acto consiste en el acto de voluntad; has de saber que el alma pura es humilde; cuanto te humillas y te anonadas ante Mi Majestad, entonces te persigo con Mis gracias”

 

 



 

19 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 753

 

Las almas santas en el cielo exaltan la Misericordia del Señor, porque han experimentado esta infinita Misericordia sobre sí mismas. Lo que hacen esas almas en el cielo, yo ya empiezo a hacerlo en esta tierra. Glorificaré a Dios por su infinita bondad y me esforzaré para que otras almas conozcan y adoren esta Misericordia de Dios inexpresable e inconcebible.

 


 


18 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina,1743

 

Oh Dios, en tu misericordia te dignaste llamar a la raza humana de la nada a la existencia y la dotaste generosamente de naturaleza y gracia. Pero esto, en tu bondad, no fue suficiente. Tú, Señor, en tu misericordia nos das la vida eterna, nos admites en tu eterna felicidad y nos permites participar de tu vida íntima, y ​​lo haces únicamente por tu misericordia.

 

 

 

 

 

17 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 291

 

Oh Jesús, que fácil es santificarse; es necesario solamente un poco de buena voluntad. Si Jesús descubre en el alma ese poquito de buena voluntad, entonces se apresura a entregarse al alma y nada puede detenerlo, ni los errores, ni las caídas, nada en lo absoluto. Jesús tiene prisa por ayudar a esa alma, y si el alma es fiel a esta gracia de Dios, entonces en muy poco tiempo puede llegar a la máxima santidad a la que una criatura puede llegar aquí en la tierra. Dios es muy generoso y no rehúsa a nadie su gracia, da más de lo que nosotros le pedimos. La fidelidad en el cumplimiento de las inspiraciones del Espíritu Santo es el camino mas corto.

 

 


 

16 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 458

 

Si examinas la historia de la humanidad, ves la gran bondad de Dios en cada paso. Todos los atributos de Dios, como la omnipotencia y la sabiduría, contribuyen a revelarnos este único atributo, que es el mayor, es decir, la bondad de Dios. La bondad divina es el mayor atributo de Dios. Sin embargo, muchas almas que aspiran a la perfección no conocen esta gran bondad de Dios.

 

 


 

 

 

15 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 1743

 

Oh Dios, en tu misericordia te dignaste llamar a la raza humana de la nada a la existencia y la dotaste generosamente de naturaleza y gracia. Pero esto, en tu bondad, no fue suficiente. Tú, Señor, en tu misericordia nos das la vida eterna, nos admites en tu eterna felicidad y nos permites participar de tu vida íntima, y ​​lo haces únicamente por tu misericordia.

 

 


 

 

 

14 de febrero de 2026

 Del Diario de Santa Faustina, 180

 

El primer atributo que el Señor me reveló es Su Santidad. (...) El segundo atributo que el Señor me reveló es Su Justicia. (...) El tercer atributo es Amor y Misericordia. Y comprendí que el Amor y la Misericordia son el atributo más grande. Unen a la criatura con el Creador.

 


 

 

13 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 1693

 

Jesús me dijo: «Secretaria de mi más profundo misterio, debes saber que estás en exclusiva confianza conmigo. Tu tarea es escribir todo lo que te hago saber sobre mi misericordia, para el bien de las almas que, al leer estos escritos, experimentarán consuelo interior y se animarán a acercarse a mí».

 


 

 

12 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 783

 

Jesús, transfórmame en Ti, con la fuerza de tu amor, para que sea un instrumento digno de anunciar tu Misericordia.

 

 


 

 

11 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 848

 

Hablad al mundo de Mi Misericordia. Que toda la humanidad conozca Mi Misericordia insondable. Esta es una señal del fin de los tiempos, tras el cual llegará el día de la justicia. Mientras aún haya tiempo, que recurran a la fuente de Mi Misericordia, que se acojan a la Sangre y al Agua que brotaron para ellos.

 

 


 


 

 

10 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 1074

 

Hija mía, haz todo lo posible por difundir la devoción a Mi Misericordia. Yo completaré lo que te falta. Dile a la humanidad sufriente que se aferre a Mi Corazón misericordioso y la colmaré de paz. 

 

 


 

 

 

9 de febrero de 2026

 Del Diario de Santa Faustina, 1372

 

Jesús mío, Tú sabes que desde muy pequeña he deseado ser una gran santa; es decir, he deseado amarte con un amor tan grande que ningún alma te ha tenido jamás. Al principio, era un deseo secreto, que solo Jesús conocía. Hoy, no puedo contenerlo en mi corazón y quisiera gritarle al mundo entero: «Amen a Dios, porque Él es bueno y Su misericordia es grande»

 


 

 


8 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 438

 

Mi Espíritu será la regla de tu vida. Tu vida debe ser como la mía, desde el pesebre hasta mi muerte en la cruz. Penetra en mis secretos y conocerás el abismo de mi misericordia hacia las criaturas y mi insondable bondad, que darás a conocer al mundo.

 


 


 

7 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 379

 

«Con las almas que recurren a Mi Misericordia y con las almas que ensalzan y dan a conocer a los demás Mi gran Misericordia, en la hora de su muerte obraré según Mi infinita Misericordia».

 

 


 


6 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 709

 

Hoy, mientras rezaba el rosario, vi de repente el copón con el Santísimo Sacramento. El copón estaba descubierto y con bastantes Hostias.

Desde el copón salió una voz: Estas Hostias fueron recibidas por las almas convertidas con tus plegarias y tu sufrimiento. En aquel momento sentí la presencia de Dios como una niña, me sentía extrañamente una niña.

 


 

 

 

5 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 1584

 

Mi corazón palpita de alegría al ver lo bueno que es Dios para nosotros, los humanos, tan miserables e ingratos y como prueba de su amor nos ofrece un don inconcebible, es decir, a Sí Mismo en la Persona de Su Hijo. No lograremos penetrar este misterio de amor a lo largo de toda la eternidad. Oh humanidad, ¿por qué piensas tan poco en que Dios está realmente entre nosotros?