Del Diario de Santa Faustina, 743
Unión con Cristo misericordioso. Con el corazón abarco el mundo entero y, especialmente, los países salvajes y perseguidos, para ellos pido misericordia.
Dos propósitos generales: Primero: buscar el recogimiento interior y observar rigurosamente la regla del silencio.
Segundo: fidelidad a las inspiraciones interiores; llevarlas a la practica y a la acción, según la recomendación del director espiritual.
En esta enfermedad deseo adorar la voluntad de Dios; si está en mi poder, trataré de participar en todos los ejercicios comunes; agradeceré ardientemente al Señor, por cada disgusto y sufrimiento.


























