19 de febrero de 2022

Diario de Santa Faustina, 142; 1

 

 Cuando fui tranquilizada e instruida sobre cómo avanzar por estos caminos de Dios, mi espíritu se regocijó en el Señor y me parecía que no caminaba, sino que corría; me fueron desatadas las alas para el vuelo y empecé a volar hacia el ardor mismo del sol y no bajaré hasta descansar en Aquel, en el cual mi alma se sumergió para la eternidad. Y me entregué completamente a la influencia de la gracia. (…)

 


 

18 de febrero de 2022

Diario de Santa Faustina, 141

 

 Pero mis tormentos están llegando a su fin. El Señor me da la ayuda prometida, la veo en dos sacerdotes, es decir en los Padres Andrasz y Sopocko. Durante los ejercicios espirituales antes de los votos perpetuos, por primera vez fui tranquilizada profundamente y después fui guiada en la misma dirección por el Padre Sopocko. En estos se cumplió la promesa del Señor.

 


 

17 de febrero de 2022

Diario de Santa Faustina,  140; 2

 

 (…) El amor puro no se equivoca, tiene singularmente mucha luz y no hará nada que no agrade a Dios. Es ingenioso en hacer lo que es más agradable a Dios y no hay nadie que lo iguale; es feliz cuando puede anonadarse y arder como un sacrificio puro. Cuanto más se entrega, tanto más es feliz. Además, nadie sabe presentir los peligros desde tan lejos como él; sabe quitar la máscara y sabe con quién trata.

 


 

 

16 de febrero de 2022

Diario de Santa Faustina, 140; 1

 

 El amor puro es capaz de grandes empresas y no lo destruyen ni las dificultades ni las contrariedades; si el amor es fuerte a pesar de grandes dificultades, también es perseverante en la vida cotidiana, gris, monótona. Sabe que para agradar a Dios, una cosa es necesaria, es decir, hacer las cosas más pequeñas con gran amor, amor y siempre amor. (…)

 


 

15 de febrero de 2022

Diario de Santa Faustina,  139; 3

 

(…) porque lo ama (a Dios), es prudente y pregunta, y ella misma busca ayuda, para asegurarse de que quien obra en ella es verdaderamente Dios. Y al asegurarse por un confesor instruido, esté tranquila y se entregue a Dios según sus indicaciones, es decir según las indicaciones del confesor.