14 de agosto de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 904

 

Durante la meditación oí estas palabras: Hija Mía, Me das la mayor gloria a través de la paciente sumisión a Mi voluntad, y te aseguras méritos tan grandes que no alcanzarías ni con ayunos ni con ningunas mortificaciones. Has de saber, hija Mía, que si sometes tu voluntad a la Mía, atraes sobre ti Mi gran complacencia; este sacrificio Me es agradable y lleno de dulzura, en él tengo complacencia, él es poderoso.

 

 



 

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