30 de junio de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 825

 

¡Oh día luminoso y bello en que se cumplirán todos mis deseos! ¡Oh día deseado que serás elultimo de mi vida! Me alegro de ese último toque que mi artista divino dé a mi alma, otorgando a mi alma una belleza particular que me distinguirá de la belleza de las demás almas. ¡Oh gran día en que se confirmara el amor de Dios en mi! Aquel día, por primera vez cantare delante del cielo y de latierra el cántico de la misericordia insondable del Señor. Es mi obra y mi mensaje que el Señor me ha asignado desde el principio del mundo. Para que el canto de mi alma sea agradable a la Santísima Trinidad, guíe y modela Tu Mismo mi alma, oh Espíritu de Dios. Me armo de paciencia y espero Tu venida, oh Dios misericordioso, y [en cuanto] a los dolores tremendos y los temores de la agonía, en aquel momento mas que nunca confiare en el abismo de Tu misericordia y Te recordare, oh Jesús misericordioso, dulce Salvador, todas las promesas que me has hecho.

 

 


 


 

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