23 de febrero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 1625

 

He empezado la santa Cuaresma tal y como deseaba Jesús, abandonándome plenamente a su santa voluntad y aceptando con amor todo lo que me envíe. No puedo hacer mayores mortificaciones por estar muy débil. La larga enfermedad ha agotado completamente mis fuerzas. Me uno a Jesús a través del sufrimiento. Cuando medito su dolorosa Pasión, disminuyen mis sufrimientos físicos. 

 

 


 


No hay comentarios:

Publicar un comentario