16 de enero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 1521

 

« Diles a mis sacerdotes que los pecadores empedernidos se arrepentirán al escuchar sus palabras cuando hablen de mi insondable misericordia, de la compasión que siento por ellos en mi corazón. A los sacerdotes que proclamen y ensalcen mi misericordia, les daré un poder maravilloso; ungiré sus palabras y conmoveré el corazón de aquellos a quienes se dirijan» 

 

 



 

15 de enero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 848

 

"Oh que enorme caudal de Gracias derramaré sobre las almas que recen esta coronilla: las entrañas de mi Misericordia se enternecen por aquellos que rezan la coronilla. Anota estas palabras, hija mía, habla al mundo de mi Misericordia. Que toda la humanidad conozca mi insondable Misericordia. Es la señal de los últimos tiempos, después de ella vendrá el día de la justicia. Cuando todavía queda tiempo, recurran al manantial de mi Misericordia; que aprovechen de la Sangre y el Agua que brotó para ellos."

 


 

 

14 de enero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 1578

 

Las gracias de mi misericordia se obtienen por un solo medio, y ese es la confianza. Cuanto más confía un alma, más recibirá.

 

 


 

 

 

13 de enero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 1306

 

Dios eleva a un alma humilde hasta su Trono, y cuanto más se humilla, más se inclina Dios hacia ella, persiguiéndola con sus gracias. 

 

 


 

 

 

12 de enero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 92

 

“Cuando recibo a Jesús en la Sagrada Comunión, le pido fervientemente que se digne curar mi lengua, para no ofender con ella a Dios ni al prójimo.” 

 

 


 


 

 

11 de enero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 146

 

En cualquier estado en que se encuentre un alma, debe orar. Un alma pura y hermosa debe orar, o de lo contrario perderá su belleza; un alma que se esfuerza por alcanzar esta pureza debe orar, o de lo contrario nunca la alcanzará; un alma recién convertida debe orar, o de lo contrario volverá a caer; un alma pecadora, sumida en el pecado, debe orar para poder levantarse de nuevo. No hay alma que no esté obligada a orar, pues cada gracia llega al alma a través de la oración.

 

 


 


10 de enero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 48

 

Prometo que las almas que venerar esta Imagen no perecerán. Prometo también, ha aquí en la tierra, la vitoria sobre el enemigo, y especialmente en la hora de la muerte. El mismo os defenderá como a su propia gloria gloria.

 

 


 

 

9 de enero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 79

 

Oh Maria, Madre y Señora mía. Te ofrezco mi alma y mi cuerpo, mi vida y mi muerte y todo lo que vendrá después de ella. Pongo todo en tus manos, oh mi Madre. Cubre mi alma con tu manto virginal y concédeme la gracia de la pureza de corazón, alma y cuerpo. Con tu poder defiéndeme de todo enemigo, especialmente de aquellos que esconden su malicia bajo una máscara de virtud. Oh Espléndida Azucena, Tu eres mi espejo, oh mi Madre.

 

 


 

 

8 de enero de 2026

 Del Diario de Santa Faustina, 1074

 

Cuando fui a la adoración, escuché estas palabras: ... Diles, hija Mía, que soy el Amor y la Misericordia mismos. Cuando un alma se acerca a Mí con confianza, la colmo de tal abundancia de gracias que no puede contenerlas en sí misma, sino que las irradia a otras almas.

 

 


 


 

5 de enero de 2026

Del Diario de Santa Faustina Kowalska, 465

 

“Oh Salvador escóndeme entera en lo profundo de Tu Cora´zon y protégeme con Tus rayos de todo lo que me aleja deTi…”

 

 


 

 

4 de enero de 2026

Del Diario de Santa Faustina Kowalska, 706

 

“El señor me encomendó tener un cuidado especial de ti. Has de sabe que eres odiada por el mal, pero no temas.

 

 



 


 

 

3 de enero de 2026

Del Diario de Santa Faustina Kowalska

 

“Satanás puede ponerse el manto de la humildad, pero no es capaz de vestir el manto de la obediencia, y es aquí donde se revera toda su maldad”.

 

 


 

 

 

 



 

 

2 de enero de 2026

1 de enero de 2026

Del Diario de Santa Faustina, 1731

 

Hoy me despertó una gran tormenta, el viento estaba enfurecido y llovía como si hubiera un huracán, a cada rato caían rayos. Me puse a rogar que la tempestad no causara ningún daño; de repente oí estas palabras: Reza la coronilla que te he enseñado y la tempestad cesará. En seguida he comenzado a rezar la coronilla y ni siquiera la he terminado cuando el temporal ha cesado y oí estas palabras: A través de ella obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con Mi voluntad.”

 


 


 

31 de diciembre de 2025

Del Diario de Sta. Faustina Kowalsk, 355

 

Víspera del Año Nuevo. Recibí el permiso de no acostarme, sino de orar en la capilla. Una de las hermanas me pidió ofrecer por ella una hora de adoración. Le contesté que sí y rogué por ella una hora entera. Durante la oración Dios me dio a conocer cuánto esta pequeña alma le era agradable.

La segunda hora de la adoración la ofrecí por la conversión de los pecadores y, especialmente, estuve compensando a Dios por las ofensas del momento actual: ¡Cuánto Dios es ofendido!

La tercera hora la ofrecí según la intención de mi Padre espiritual, pedí con fervor la luz para él en un asunto particular. Por fin dieron las doce, la última hora del año; terminé en nombre de la Santísima Trinidad y también en nombre de la Santísima Trinidad empecé la primera hora del Año Nuevo. Pedí a cada Persona la bendición y con gran confianza miré hacia el Año Nuevo, que seguramente no escatimaría sufrimientos.