Diario de Santa Faustina, 1321
Te saludo, Herida abierta del Sacratísimo Corazón,
De la cual salieron los rayos de la misericordia
Y de la cual nos es dado sacar la vida,
Únicamente con el recipiente de la confianza.
Del Diario de Santa Faustina Kowalska, 1227
Padre Eterno, mira con ojos de Misericordia a las almas que sufren en el purgatorio, y que se encierran en el Corazón más misericordioso de Jesús. Te ruego por la dolorosa Pasión de Tu Hijo Jesús y por toda la amargura de la cual se inundó su alma santa, muestra Tu Misericordia a las almas que están bajo la vista de Tu justicia, no los mires si no por medio de ellos Dolores de Su amado Hijo Jesús, porque creemos que tu bondad y tu misericordia son ilimitadas.
Del Diario de Santa Faustina, 299
Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de Mi misericordia cuando Mi Corazón agonizante fue abierto en la cruz por la lanza. Estos rayos protegen a las almas de la indignación de Mi Padre. Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzara la justa mano de Dios.
Del Diario de Santa Faustina, 889
Jesús, me das a conocer y entender en qué consiste la grandeza del alma: no en grandes acciones, sino en un gran amor. Es el amor que tiene el valor y él confiere la grandeza a nuestras acciones; aunque nuestras acciones sean pequeñas y comunes de por sí, a consecuencia del amor se harán grandes y poderosas delante de Dios gracias al amor.