Del Diario de Santa Faustina, 1008
El Señor me ha hecho saber cuánto le desagrada un alma que habla mucho. En tal alma no encuentro descanso. El ruido continuo Me cansa y en ese ruido el alma no distingue Mi voz.
Diario de Santa Faustina, 138; 4
(…) Ahora veo que el alma de por sí no puede mucho, pero con Dios puede todo. He aquí lo que puede la gracia de Dios. Son pocas las almas que siempre están atentas a la inspiración de Dios, pero aún menos numerosas son las almas que siguen fielmente la inspiración de Dios.
Diario de Santa Faustina, 145; 4
(…) Muchas veces Jesús me da a conocer lo que no le agrada en mi alma, y más de una vez me amonestó por cosas que parecían insignificantes, pero que en realidad tenían gran importancia. Me amonestaba y adiestraba como un Maestro. Durante muchos años me educó Él Mismo, hasta el momento en que me dio un director espiritual. (…)
Diario de Santa Faustina, 145; 5
(…) Antes Él Mismo me daba a conocer lo que no entendía, y ahora me hace preguntar todo al confesor y a menudo me dice así: "Y Yo te contestaré por su boca, quédate tranquila". No me ha sucedido todavía recibir una respuesta contraria a lo que exigía el Señor y que yo presenté al director espiritual. (…)
Diario de Santa Faustina, 145; 7
(…) Cuando el alma recibió mucha luz y muchas inspiraciones durante largo tiempo y cuando los confesores le confirmaron la tranquilidad y la procedencia de ellas, si su amor es grande, ahora Jesús le da a conocer que es el tiempo para poner en práctica lo que recibió. (…)
Del Diario de Santa Faustina, 1133
Corpus Cristi. Mientras oraba oí estas palabras: Hija Mia, que tu corazón se llene gozo. Yo, el Señor, estoy contigo, no tengas miedo de nada, estás en Mi Corazón. En aquel momento conoci la gran Majestad de Dios, y comprendi que nada puede compararse con un solo acto de conocimiento de Dios. Toda grandeza externa desaparece como polvo frente a un solo acto del conocimiento mas profundo de Dios.
Del Diario de Santa Faustina, 729
El Señor me lo dio a conocer claramente y experimentar incluso físicamente. No termino de asombrarme cuando conozco y experimento el amor sin limites de Dios, con el que Dios me ama. ¿Quién es Dios y quién soy yo? No puedo continuar reflexionando. Solamente el amor entiende el encuentro y la unión entre estos dos espíritus, es decir Dios Espíritu y el alma de la criatura. Cuanto más lo conozco, tanto más me sumerjo en Él con todo el poder de mi ser.
Del Diario de Santa Faustina, 1512
Hoy durante la Santa Misa vi a Jesús, sufriendo como si agonizara en la cruz, que me ha dicho: Hija Mia, medita frecuentemente sobre Mis sufrimientos que padeci por ti y nada de lo que tu sufres por Mi te parecerá grande. Me agrada mas cuando contemplas Mi dolorosa Pasion; une tus pequeños sufrimientos a Mi dolorosa Pasión para que adquieran un valor infinito ante Mi.
Del Diario de Santa Faustina, 1520
Hoy el Señor me dijo: He abierto Mi Corazón como una Fuente viva de Misericordia. Que todas las almas tomen vida de ella. Que se acerquen con gran confianza a este mar de misericordia. Los pecadores obtendrán la justificación y los justos serán fortalecidos en el bien. Al que haya depositado su confianza en Mi misericordia, en la hora de la muerte le colmaré el alma con Mi paz divina.
Diario de Santa Faustina, 145; 2
(…) Gracias al director y su vigilancia sobre mi alma, entendí lo que es la dirección espiritual y cómo la ve Jesús. Jesús me amonestaba por el menor descuido y acentuaba que los asuntos que yo confiaba al confesor, Él mismo los juzgaba, "y cualquier desobediencia frente a él, Me alcanza a Mí". (…)
Del Diario de Santa Faustina, 1521
El Señor me dijo: Hija Mia, no dejes de proclamar Mi misericordia para aliviar Mi Corazón, que arde del fuego de compasión por los pecadores. Diles a Mis sacerdotes que los pecadores más empedernidos se ablandarán bajo sus palabras cuando ellos hablen de Mi misericordia insondable, de la compasión que tengo por ellos en Mi Corazón. A los sacerdotes que proclamen y alaben Mi misericordia, les daré una fuerza prodigiosa y ungiré sus palabras y sacudiré los corazones a los cuales hablen.
Del Diario de Santa Faustina, 911
En cierto momento, la presencia de Dios penetró mi ser, mi mente fue singularmente iluminada en cuanto al conocimiento de su Esencia; [Dios] me permitió acercarme al conocimiento de su vida interior. Vi en espíritu las Tres Personas Divinas, pero su Esencia es única. Él es Solo, Uno, Único, pero en Tres Personas, cada una de las cuales no es ni más pequeña ni más grande; no hay diferencia ni en la belleza, ni en la santidad, porque son Uno. Uno, absolutamente Uno. Su Amor me ha llevado a este conocimiento y me ha unido a Él. Cuando estaba unida con una [Persona Divina], estaba unida también con la segunda y con la tercera. Así pues, cuando nos unimos con una, por eso mismo nos unimos con otras dos Personas al igual que con una. Una es la voluntad, uno Dios, aunque en las Personas Trinitario. Cuando al alma se entrega a una de las Tres Personas, entonces, con el poder de esa voluntad se encuentra unida a las Tres Personas y está inundada de la felicidad que fluye de la Santísima Trinidad; de esta felicidad se alimentan los santos. La felicidad que brota de la Santísima Trinidad, hace feliz a todo lo creado; brota la vida que vivifica y anima cada ser que de Él tiene principio. En aquellos momentos mi alma probó las delicias divinas tan grandes, que me es difícil expresarlas.
Diario de Santa Faustina, 144
Más tarde Jesús me dio otro sacerdote (P. Sopocko), delante del cual me ordenó descubrir mi alma. En el primer momento lo hice con cierta vacilación, pero una severa amonestación de Jesús dio a mi alma una profunda humildad. Bajo su dirección mi alma avanzó rápidamente en el amor de Dios y muchas exigencias del Señor fueron cumplidas en la práctica.
Del Diario de Santa Faustina, 1540
Hoy el Señor me dijo: Escribe, hija Mía, estas palabras: Todas las almas que adoren Mi misericordia y propaguen la devoción invitando a otras almas a confiar en Mi misericordia no experimentarán terror en la hora de la muerte. Mi misericordia las protegerá en ese último combate
Diario de Santa Faustina, 143; 1
Malgasté muchas gracias de Dios, porque siempre tenía miedo de la ilusión. Aunque Dios me atraía a Sí con tanta fuerza que a menudo no estaba en condiciones de oponerme a su gracia, cuando de repente era sumergida en Él y en aquellos momentos Jesús me llenaba tanto con su paz que después, aunque quisiera inquietarme, no podría. (…)
Del Diario de Santa Faustina, 1541
Hija Mía, anima a las almas a rezar la coronilla que te he dado. A quienes recen esta coronilla, Me complazco en darles lo que Me pidan. Cuando la recen los pecadores empedernidos, colmaré sus almas de paz y la hora de su muerte será feliz. Escríbelo para las almas afligidas: Cuando un alma vea y conozca la gravedad de sus pecados, cuando a los ojos de su alma se descubra todo el abismo de la miseria en la que ha caído, no se desespere, sino que se arroje con confianza en brazos de Mi misericordia, como un niño en brazos de su madre amadísima. Estas almas (125) tienen prioridad en Mi Corazón compasivo, ellas tienen preferencia en Mi misericordia. Proclama que ningún alma que ha invocado Mi misericordia ha quedado decepcionada ni ha sentido confusión. Me complazco particularmente en el alma que confía en Mi bondad. Escribe: cuando recen esta coronilla junto a los moribundos, Me pondré entre el Padre y el alma agonizante no como el Juez justo sino como el Salvador misericordioso.
Del Diario de Santa Faustina, 1572
Te recuerdo, hija Mía, que cuántas veces oigas el reloj dando las tres, sumérgete totalmente en Mi misericordia, adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y especialmente para los pobres pecadores, ya que en ese momento se abrió de par en par para cada (145) alma. En esa hora puedes obtener todo lo que pides para ti y para los demás. En esa hora se estableció la gracia para el mundo entero: la misericordia triunfó sobre la justicia. Hija Mía, en esa hora procura rezar el Via Crucis, en cuanto te lo permitan los deberes; y si no puedes rezar el Via Crucis, por lo menos entra un momento en la capilla y adora en el Santísimo Sacramento a Mi Corazón que está lleno de misericordia. Y si no puedes entrar en la capilla, sumérgete en oración allí donde estés, aunque sea por un brevísimo instante. Exijo el culto a Mi misericordia de cada criatura, pero primero de ti, ya que a ti te he dado a conocer este misterio de modo más profundo.
Del Diario de Santa Faustina, 965
Las almas mueren a pesar de Mi amarga Pasión. Les ofrezco la última tabla de salvación, es decir, la Fiesta de Mi misericordia. Si no adoran Mi misericordia, morirán para siempre. Secretaria de Mi misericordia, escribe, habla a las almas de esta gran misericordia Mía, porque está cercano el día terrible, el día de Mi justicia.
Del Diario de Santa Faustina, 1016
Hoy he entrado en la amargura de la Pasión del Señor Jesús; sufrí solo espiritualmente, conocí cuán terrible es el pecado. El Señor me ha revelado toda la aversión al pecado. Interiormente, en el fondo de mi alma, conocí lo terrible que es el pecado, aunque sea el más pequeño, y lo mucho que torturó el alma de Jesús. Preferiría padecer mil infiernos que cometer aun el más pequeño pecado venial.